Vacaciones chochiles

Amigas con papagayos colgones y amigos con esfínteres sueltos a los que se les caen las ventosidades en cualquier lugar y ocasión. Ha pasado mucho tiempo, lo sé. Mucho más de lo que me hubiera gustado. Esto en realidad iba a ser un parón de 4 semanas para que las estadísticas de este nuestro blog no se hundieran con el calor de agosto y vuestro mood verbenero. Pero al final se ha convertido en una ausencia tan larga como la que protagoniza todos los veranos Ana Rosa Quintana. Ella lo hace para operarse de arriba a abajo y empezar temporada con buena cara. Pero este no es el caso, amigas. Yo no tengo la suerte de la reina de las mañanas ni la de Carmen Borrego sin su papada.

¡Hola verano!

No, lo que sientes no son los sofocos propios de la menopausia, no tiene nada que ver con la bilirrubina, ni con Juan Luis Guerra, ni se llama obsesión, ni es amor. Tu cuerpo no está pidiendo a gritos que te inyectes un poco de botox en las axilas así, porque sí. Lo que a ti te sucede, amiga chocha, tiene una explicación muy sencilla. Sí, queridas mías, hoy jueves 21 de junio, por si no lo sabíais y por si vuestro Instagram no os lo ha dejado suficientemente claro… ¡Ha llegado el verano!