La montaña y sus excursiones diabólicas

Queridas amigas y conocidas, me veo en la extrema obligación de escribir un post de alerta sobre la salud pública. Un post de prevención de accidentes, de educación socioambiental, de preservación del bienestar físico y mental. En definitiva, un post que vela por vuestras vidas y que tiene como objetivo protegeros y alertaros sobre uno de los grandes peligros mundiales a los que nos enfrentamos actualmente: la montaña.

Tres chochas de concierto

Queridas amigas pre seniles que todavía no os habéis enterado de que ahora mismo lo más esencial en esta vida es reírse con H y no con J en Whatssap. Esta semana quiero hablaros de algo muy emocionante. Algo flamenco y jaranero que ocupó mi agenda del pasado fin de semana. Y no, no estoy hablando de la limpieza general de primavera-verano, que todavía hay polen en el ambiente y hasta que las tormentas no desaparezcan de nuestro clima no pienso gastar ni una caloría en dejar relucientes las rendijas de las persianas. Me refiero a un evento social de máxima envergadura. Uno de esos planes que suceden aproximadamente igual de a menudo que contemplar una estrella fugaz en el firmamento mientras tu marido recoge la cocina sin dejarse ningún resto de comida en el fregadero. Un plan único e irrepetible: quedar con tu hermana/vecina y con tu madre un sábado por la noche e ir juntas al concierto de PABLO ALBORÁN. Solas, sin maridos y sin niñas.