Cómo recuperé mi coche robado (Parte 2)

Bienaventuradas chochas, querría haber hecho una introducción distendida y dicharachera para esta nueva y esperada entrada, pero soy consciente de que llegados a una edad y a un cierto nivel de chochismo tener que esperar, esperar como concepto, esperar en general, es igual de complicado que mantener los talones hidratados en verano. Siete días enteros con sus amaneceres y sus atardeceres para conocer el final del episodio del coche robado son muchos días. Así que tranquilos y tranquilas todas. Sin más preámbulos voy a comunicaros que el jueves ya está aquí, la entrada ya está aquí y el desenlace está a tan solo unas líneas de aquí. Agárrense bien los hilos tensores de la cara, amigas, porque vamos allá.