Conflictos chochiles (Parte 2)

Queridas amigas y conocidas. Os encanta un salseo y así lo habéis demostrado en la votación que lancé ayer en Instagram. Queréis una nueva entrega de conflictos vecinales, queréis dramas, peleas, jarana. No queréis que hablemos de maridos enfermos, para suerte y gloria del rubio hipster. No queréis leer un relato sin exageración alguna sobre un hombre de 34 años al borde de la muerte por tos. Una tos seca, sin mocos, sin fiebre, pero tan sumamente preocupante que tu marido se ve obligado a pedirte a gritos que llames al médico de la mutua para que venga a visitarlo a casa a las 10 de la noche mientras tú le miras con cara de «¿en serio?» y él se retoza por la cama a lo Raquel Mosquera mareada en Supervivientes. 

Ser una chocha y estar embarazada

Queridas amigas a las que os empiezan a doler las articulaciones y amigos con tendencia a la caída del cabello y al surgimiento de canas en zonas íntimas… Tengo algo importante que comunicaros. Antes de que mis ovarios se sequen, me invada la osteoporosis, me tiña el pelo de azul a lo Lucía Bosé,  llene mi casa de cuadros pintados por mí con dudoso gusto, llegue una nueva era glacial, los osos pardos, Uber y Cabify se extingan y el cirujano plástico de Camilo Sesto lo convierta en lo más parecido a Michael Jackson momificado…

Crónica de unas Navidades chochas

Bienaventuradas amigas y seguidoras del chochismo. Me complace informaros de que en 2019 vuelven las buenas costumbres: las dietas milagro, los conflictos vecinales con el viejo chocho que me acusa de haberle rallado el coche y me exige hacer un parte, las limpiezas generales del hogar, Kiko Rivera entrando en un reality de Telecinco con una gorra que por cierto tiene mi marido hipster y la cual ya se ha encargado de tirar al contenedor de la humana y sí amigas, este nuestro blog.