Adicciones

Señoras reinonas todas, lectoras y seguidoras de este nuestro blog. Septiembre es el mes de los buenos propósitos. Es el mes en el que te propones perder por lo menos 27 kilos, apuntarte a yoga aéreo, colgarte de una cinta elástica y dar vueltas diabólicamente mientras tonificas tu abdomen, tus muslos, esa chicha flácida que se te une inoportunamente en la entrepierna y hasta el mismísimo coquieso. Es el mes en el que decides retomar tus clases de inglés, aunque tenga que ser con los casetes de Home English que has encontrado haciendo la limpieza de armarios que también te has propuesto hacer. El mes en el que prometes peinarte con plancha incluida y ponerte por lo menos BB Cream cada vez que salgas de casa. EL mes en el que hacer una colección de zapatos en miniatura se te antoja como la mejor idea del mundo.

Vacaciones chochiles

Amigas con papagayos colgones y amigos con esfínteres sueltos a los que se les caen las ventosidades en cualquier lugar y ocasión. Ha pasado mucho tiempo, lo sé. Mucho más de lo que me hubiera gustado. Esto en realidad iba a ser un parón de 4 semanas para que las estadísticas de este nuestro blog no se hundieran con el calor de agosto y vuestro mood verbenero. Pero al final se ha convertido en una ausencia tan larga como la que protagoniza todos los veranos Ana Rosa Quintana. Ella lo hace para operarse de arriba a abajo y empezar temporada con buena cara. Pero este no es el caso, amigas. Yo no tengo la suerte de la reina de las mañanas ni la de Carmen Borrego sin su papada.